jueves, 8 de septiembre de 2016
Caso práctico de terrorismo empresarial. Una empresa estaba pasando problemas financieros y su dueño era una persona mayor. Admitieron un accionista que sabia de dirección de empresas y se puso a dirigir. Todo parecia ir bien pero el accionista trucaba la contabilidad y todos los meses se llevaba dinero a su cuenta personal. El accionista ya tiene mucho dinero y quiere irse de la empresa sin que se sepa que él ha sido el que se ha llevado el dinero asi que tiene pensado enfadar a los accionistas dueños de la empresa y que le echen y asi puede irse sin levantar sospechas. Uno de los accionistas se dió cuenta y contrató a un consultor que le dijo : No le echeis. Preguntarle siempre por los malos negocios que no entendeis. Pedir auditorias para saber que pasa y consultar abogados de derecho mercantil para que estudien si este accionista está haciendo algo raro y se le puede denunciar.
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